Yahir Acuña, nuevo gobernador de Sucre. Su única salida inteligente es hacer un excelente gobierno.

Cuando eligieron a Julio Cesar Guerra Tulena, como gobernador de Sucre decían que iba a hacer el mejor de los retiros de su vida pública y saldría cargado en hombros. Pregunten en el parque Santander de Sincelejo, como fue el gobierno de Julio Guerra y entenderán que tanto su gobierno, como él, dan cuenta de un final de lastima, por ponerle un calificativo suave.

Edgar Martínez Romero, el otro gobernador de Sucre que iba a rescatarlo de todo; resultó un masacrador de esperanzas. No alcanza, ni a las tablas; perdón “Las Tablitas». Le tocará arrodillarse ante San Marcos, con manda incluida.

Yahir Acuña, el «diablo» en pintura, para muchos, que ante la carencia de candidatos, que se diga «este es», se posiciona como el inminente gobernador.

Recoge Acuña, una inocultable estela de dadivosidad con mucha gente, a lo largo y ancho del departamento, que le da la ventaja del reconocimiento, aunado a la ira solidaria, por querer hacerle bulling, convirtiéndose estos en los factores que lo terminan eligiendo.

Se le alinearon los planetas al negro Yahir. La tiene en sus manos. Son los últimos segundos y el desespero es de los otros, no de él. Hasta la retirada del candidato a la gobernación de Sucre, Eduardo Pérez, le sirvió.

Una vez gobernador Acuña, hay preocupación, porque tiene que ganar en mesura. Él no es ningún «putas».  Es un negro como cualquier negro, lo mismo que un blanco es como cualquier blanco.

De allí que el poder, es para usarlo con la cabeza y no con los pies. Tiene Yahir las cualidades para ambos, pies o cabezas. El «y/o» no cabe. Es su tiempo de gloria o su destrucción, sobre todo con las ganas que le tienen.

La incógnita que particularmente guardo, es el comportamiento cíclico en las administraciones departamentales de Sucre; de las que se esperó lo mejor, sólo son un cumulo de vergüenza y de la que viene, si sigue el ciclo, debe ser un «tapabocas».

La única salida inteligente que tiene el nuevo gobernador de Sucre, Yahir Acuña Cardales, es hacer una excelente administración.

Depende de quien se rodeé el primer día de su mandato, les diré cuál será el final del gobierno de Yahir. No necesito más datos. Con el primer día de gobernador me basta y me sobra, para la conclusión.

El de Acuña no va a ser un gobierno de esperanza como los más recientes fiascos en Sucre, sino un gobierno de expectativas.

Le entregan a Yahir todo el recinto en pleno. Él verá, si decide que la gobernación sea la respetada plaza de mercado o el lugar donde se define y ejecuta la hoja de ruta de un departamento, en educación, salud, economía y desarrollo integral. Una vez electo, automáticamente, es el gobernador de todos los sucreños.

Sus contrincantes, la señora Sonia Gómez, el señor Juan David Díaz, el doctor Héctor Olimpo Espinosa, que en términos generales han guardado un comportamiento decoroso, deben ser tenidas en cuenta sus mejores sugerencias, sin olvidar porqué programa de gobierno para ejecutar, votó Sucre.

Este es un espacio de opinión y por mi análisis electoral de lo que ocurrirá en el departamento de Sucre, este 27 de octubre, desde ya, le deseo éxitos y llamo gobernador, al nuevo gobernador de Sucre, Yahir Acuña Cardales.

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