¡En la registraduría se ganan las elecciones!

Definitivamente la Registraduria Nacional del Estado Civil no es prenda de garantía ni genera confianza en materia electoral, urge un cambio total en lo que respecta al sistema y al órgano rector electoral en Colombia, lógicamente lo que menos le interesa a la clase politica de este pais es acabar con el sistema que los ha enquistado en el poder desde hace decadas.

El Congreso de la República se ha opuesto de forma grosera y cuasi delictual a la reforma politica presentada en dos ocasiones por el pasado gobierno Santos, en cuyo proyecto venia un cambio profundo al sistema electoral y a la regulación a los movimientos y partidos políticos, la muestra más clara de la irregular actuación de este órgano se vio en las pasadas elecciones presidenciales donde en Antioquia se permitió la utilización de papelería no oficial aduciendo escases de material.

Estos problemas se agudizaron en las pasadas elecciones regionales del 27 de octubre, donde en el pais se presentaron más de 900 denuncias ante la Fiscalía General de la Nación por fraude electoral en todo el país.

El Fiscal General (e) Fabio Espitia, confirmó que durante los primeros minutos de la pasada jornada electoral regional en Colombia, se presentaron 865 denuncias de las cuales 249 son por fraude en la inscripción de cédulas de ciudadanía.

De acuerdo con el reporte del funcionario, 247 de las denuncias son por corrupción sufragante, 92 por constreñimiento al sufragante, 70 por intervención en Policía y funcionario público y 44 por elección ilícita de candidatos, mientras agregó que la mayoría de los casos han sido reportados en la dirección de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación.

Espitia, destacó que los operativos de las autoridades han permitido la incautación de más de 400 millones de pesos en los departamentos de Guainía, Vaupés, Córdoba y Sucre.

Pero, como si fuese poco, esa ineficacia e incompetencia, para mí parecer, dolosa, por parte de la Registraduria ha generado un recrudecimiento de violencia electoral entre los sufragantes, como si no fuese poco con la violencia y polarización en que vive nuestro pais.

El presidente del CNE Hernán Penagos, mostró su preocupación por la violencia política en contra de los candidatos, pues, se tienen razones para creer que las amenazas y daños que ya han recibido varios de ellos, vienen de parte de sus rivales políticos más que de grupos delincuenciales que actúan en el país.

“Es muy importante trasladarse a los municipios para acompañar los comités de garantías electorales y llamarle la atención a los candidatos que están generando violencia en los territorios”, concluyó Penagos.

Pero, creo que se le olvido la polarización que por estos días es lo más común, al punto que ha tocado por parte de los influencers y youtubers publicar memes prohibiendo perder amigos por la politica.

En Cartagena de Indias han coincidido ambas, corrupción y violencia, por culpa de los tres factores antes mencionados, incompetencia, corrupción y falta de cultura electoral, un cocktail peligrosísimo, sobre todo si tenemos en cuenta el inconformismo de un pueblo que ha visto como en sus narices han desfilado 11 alcaldes en 8 años y que además han dado muestras no solo de ineptitud administrativa sino tambien de una extrema ambición no solo por el dinero sino por el poder.

El mal funcionamiento viene desde abajo, es decir, desde la elección del primer eslabón en la cadena político administrativo como lo es la Junta de Administración Local, acá la pérdida de votos y una presunta compra de “paquetes” de votos en la misma Registraduria ha hecho que las denuncias de muchos de los candidatos no se hayan hecho esperar, algunos de ellos tienen la intención de impugnar las elecciones de ediles del Distrito, el incremento del presupuesto de desarrollo local ha hecho que las alcaldías locales y las curules de los ediles sean codiciadas y botín interesante para los pseudos “financistas” quienes pagan para que sus patrocinados llegan a ellas a robar, es decir ya se extendió el flagelo que únicamente era propio de los senadores, concejales y diputados.

Si por las JAL llueve por el Concejo Distrital no escampa, en este otro cuerpo colegiado como ya es perversamente tradicional, lo que otrora se realizaba en el electorado se trasladó al órgano que se encarga de supervisar, vigilar y controlar las elecciones en este pais, la compra de votos antes se hacía en el electorado comprando voto a voto de forma personal y directamente al sufragante, hoy dado lo “inseguro” que es para el comprador de conciencia tener la certeza de la fidelidad del vendedor y lo poco rentable que resulta ese ejercicio, toda vez que andar con plata en rama el día de las elecciones es exponerse a una requisa de la Policía o al hurto de alguno de los puya ojos, en cambio, comprar los famosos “paquetes” directamente en la Registraduria es más práctico, cómodo,  seguro, además rentable, económicamente hablando.

Lo que prendió las alarmas en Cartagena fueron las reiteradas denuncias de los distintos candidatos a las distintas Corporaciones quienes coinciden en los hechos y en sus acusaciones por pérdida de votos en algunos casos y en otros adulteraciones burdas y groseras en los E-14 junto con la misteriosa desaparición de un computador que era utilizado para guardar los datos que se llevaban por parte de la Registraduria.

Quizás las excepciones fueron en las elecciones de Gobernador y Alcalde a lo mejor porque toda la prensa nacional colocó la lupa en estos procesos, en particular de este último, dadas las circunstancias que han precedido las anteriores elecciones del primer mandatario del Distrito de Cartagena, sin embargo en lo que respecta a las elecciones del primero, no hubo contendor contra Blel Scaff, da la impresión que salió fortalecido de los escándalos de los audios y ganó con un amplio margen, habrá que esperar que sucede ahora con los procesos que al parecer están abiertos en la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría, ojo no nos vaya a pasar lo mismo que con la alcaldía de Manolo y Quinto guerra que después de electos salieron de sus cargos como pepa de guama.

Todo ello al parecer confirma lo que escribí al principio de este artículo, en el sentido que la Registraduria no es prenda de garantía no solo para los candidatos sino para los electores, porque en los corrillos políticos se comenta que este ente de control se ha pervertido y que además eso no es nuevo, al punto que según, desde hace mucho tiempo los corruptos trasladaron el sitio del hecho, comentan, que ahora no se gana en las urnas sino en la Registraduria.

 

 

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