Inicio de la era DAU

A pocos días para el 2020 y con ello el inicio del periodo constitucional del alcalde electo de Cartagena de Indias, William Dau Chamat, son muchas las expectativas que han aflorado sobre la forma como el nuevo mandatario distrital orientará la administración de la ciudad para superar la crisis de gobernabilidad en la cual ha estado sumida Cartagena de Indias en los últimos años.

Son grandes los retos a enfrentar por el  nuevo mandatario y su equipo de gobierno para encausar la ciudad por el sendero que permita recuperar la calidad de vida y recobrar la jerarquía que se tuvo a nivel  regional y del país.

Muchos son los factores que pueden generar dificultad para el logro de los objetivos del nuevo mandatario, por una parte  encontramos situaciones domésticas como el hecho de haber logrado el triunfo electoral rompiendo los esquemas clientelares tradicionales, sin listas a Concejo y JAL que lo apoyaran, contando solo con algunos candidatos aislados de último momento, situación que permite deducir que no contará en el Cabildo Distrital con fuerzas políticas con las cuales pueda lograr las aprobaciones sin contratiempo de los proyectos de acuerdo que presente, lo cual, contrario a lo que muchos puedan pensar como de los grandes obstáculos a afrontar por el burgomaestre, ello debe  convertirse en un gran reto y  fortaleza, para comenzar a erradicar prácticas malsanas del pasado, que no son dignas de imitar, para privilegiar el debate abierto, transparente, con argumentos,  de cara a la ciudadanía, sin dadivas o prebendas  por parte del ejecutivo.

Hoy, el alcalde Dau, como dicen los muchachos, es el dueño del balón y de la cancha, con gran independencia para ejercer el cargo, comenzando por la escogencia de los  miembros de su gabinete, lo cual podrá hacer con total  libertad y discrecionalidad, sin tener que repartir secretarías e institutos descentralizados a  grupos políticos o financistas cuyos designados terminan  rindiéndole más cuentas a sus padrinos o postulantes que al mismo alcalde; por ello, fuera de la selección de los colaboradores se tiene  que consolidar un verdadero equipo de trabajo, donde todos los miembros del gabinete estén identificados con unos propósitos de ciudad bajo el liderazgo del mandatario, siendo necesario tener un direccionamiento donde claramente conozcan e interioricen los Principios y Valores que deben guiar la conducta de todos los miembros o trabajadores de la Alcaldía, comenzando por el cuidado de los recursos distritales, para blindar la administración de acciones y presencia de personajes indeseables, quienes ven en el erario su fuente de enriquecimiento a quien el alcalde en campaña denomino como “malandrines”.

A no dudarlo la administración del alcalde William Dau Chamat, una vez se haya posesionado tendrá la lupa y porque no decirlo acciones de diferente naturaleza por parte de sectores políticos que fueron derrotados en los pasados comicios electorales y le pondrán obstáculos apostándole al fracaso de la administración, sin medir las consecuencias que ello pueda tener para la ciudad, ya que, al sentirse desplazados, tratarán por diferentes medios de volver al poder. Por ello es importante que el alcalde mantenga la cohesión y  armonía al interior del equipo de gobierno y estos actúen con madurez y monolíticamente, evitando a todo costo pugnas o enfrentamientos internos que debiliten y pongan en riesgo el proceso de buen gobierno en la era Dau.

Por otra parte, el 2020 se vislumbra como un año donde la protesta ciudadana se va sentir en calles, plazas y otros espacios donde se expresaran inconformidades de diferentes orígenes y naturaleza que han venido acumulándose en el tiempo y donde los gobernantes tanto a nivel local como  nacional tendrán que mantener una permanente interacción con la ciudadanía para conocer de manera directa y de viva voz los requerimientos para  atenderlos oportunamente construyendo colectivamente la soluciones; pertenece al pasado como ya lo hemos señalados en otros espacios,  el criterio que al obtener unas mayorías en las urnas le otorga al elegido una patente para actuar sin tener en consideración el pensamiento y sentir de sus electores y de la ciudadanía en general, haciendo oídos sordos al clamor mayoritario de la población.

Bajo las consideraciones anteriores es de gran importancia que en la era Dau,  la administración se blinde jurídicamente, principalmente en todos los espacios de contratación, sin dar lugar para fallas o falencias que puedan generar acciones por parte de los organismos de control, que al decir verdad pueden estar permeados por fuerzas políticas adversas. De otra parte, a raíz  de declaraciones y expresiones del señor alcalde Dau, con el mayor respeto indicamos, que evite el desgaste al entrar en controversias y declaraciones  que puedan generarle  distracción y perder el foco de la administración, siendo pertinente tener dentro del equipo de gobierno un fuerte componente de comunicación que sea la voz institucional de la administración.

Seria de buen recibo que el inicio del nuevo gobierno con el alcalde personalmente a la cabeza, centrara gran parte de su accionar para que ningún niño en edad escolar se quede sin matricularse, si en realidad estamos convencidos de la educación como fundamento básico para erradicar la pobreza.

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